Pasta con salsa de Trufa y Tomate
El contraste del blanco del queso parmesano recién rallado y el verde intenso de la albahaca le da un aspecto fresco y elegante.

1 paquete de pasta corta
Base de grasa: Mantequilla y un chorrito de aceite (para evitar que la mantequilla se queme).
½Cebolla blanca finamente picada y ajo triturado.
1 cda de pasta de tomate (concentrada) y puré de tomate (más fluido).
Salsa picante de Trufa
1 taza de crema de leche (nata para cocinar) y Queso Parmesano (abundante).
Hojas de albahaca fresca.
Sofrito Inicial: Derrite un cubo de mantequilla en la sartén con un poco de aceite. Agrega la cebolla picada y el ajo. Sofríe hasta que estén traslúcidos. (El Secreto del Aceite: Siempre añade un poco de aceite a la mantequilla cuando la vayas a derretir; esto eleva el punto de humo y evita que la mantequilla se queme y amargue).
Capas de Tomate: Añade una cucharada generosa de pasta de tomate y mezcla bien. Luego, vierte el puré de tomate. (Usar ambos aporta diferentes niveles de acidez y cuerpo a la salsa).
El Toque Especial: Incorpora la salsa de trufa. El chef la añade en dos momentos para asegurar que el sabor se integre bien.
Cremosidad: Vierte la crema de leche y mezcla hasta obtener una salsa de color naranja vibrante y textura sedosa.
Integración de la Pasta: Agrega la pasta (previamente cocida al dente) directamente a la sartén.
Mantecatura: Cocina por 2 minutos adicionales en la salsa. Esto permite que la pasta absorba los sabores y el almidón ayude a espesar la salsa.
Emplatado: Sirve en un plato alargado, ralla abundante queso parmesano por encima y decora con unas hojas de albahaca fresca.
-01.png)