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INGREDIENTES:
Tres tipos de pesto para impresionar (sí, hasta a tu crush)
¿Le dijiste que sabías cocinar y ahora no sabes qué hacer? Mis amigos, respiren: el pesto los salva. Con estos tres versiones —clásico de pistachos, de ajo asado y el sorprendente de arvejas con yerbabuena— van a quedar como unos chefs de verdad sin sudar la gota gorda. Elijan su favorito o háganlos todos, que el pesto nunca falla.
Tres pestos, una licuadora y ninguna excusa para no impresionar.
PREPARACIÓN:
1. Para el PESTO 1 (clásico de pistachos): ponen en el vaso de la licuadora el ajo, la albahaca, el parmesano, los pistachos, el aceite de oliva, un chorrito de agua fría, sal y pimienta. Licúan hasta obtener una salsa suave y brillante. Reservan.
2. Para el PESTO 2 (de ajo asado): toman los dientes de ajo, los bañan con un chorrito de aceite de oliva, una pizca de sal y los envuelven en papel aluminio. Llevan al horno a temperatura media durante 20 minutos, o a la freidora de aire hasta que estén doraditos y suaves. Una vez listos, los ponen en la licuadora junto con la albahaca, el parmesano, la miga de pan, el aceite de oliva, sal y pimienta. Licúan bien.
3. Para el PESTO 3 (de arvejas y yerbabuena): simplemente llevan al vaso de la licuadora la yerbabuena, las arvejas (pueden ser cocidas o descongeladas), las almendras, el parmesano, el aceite de oliva y sal al gusto. Licúan hasta lograr una crema verde vibrante y deliciosa.
4. Para armar el plato: cocinan su pasta favorita, la pasan a un bowl generoso y le agregan mucho pesto —sin miedo, mis amigos, sin miedo. Mezclan bien, sirven con un poco de queso parmesano rallado por encima y listo: a la mesa.
Si se les acaban los pistachos para el pesto clásico, reemplácenlos con miga de pan: el resultado es igual de rico y mucho más económico. Y ese chorrito de agua fría en la licuadora es el secreto para que el pesto quede de un verde espectacular.
TIP:
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