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INGREDIENTES:

Sándwich Futbolero de Bondiola con Queso Provolone y Salsa Cremosa Picante

Mis amigos, si quieren llevarse todos los aplausos en la próxima reunión de fútbol, esta es su jugada ganadora. Una bondiola de cerdo tierna, desmenuzada en láminas finísimas, montada sobre pan baguette con una salsa cremosa que tiene ese toque picante que lo cambia todo. Háganlo una vez y se vuelve el plato oficial de cada partido.

Cerdo

El secreto está en la bondiola: cuando la lamas fino, cada bocado es una jugada maestra.

PREPARACIÓN:

1. Sazona la bondiola generosamente con la mezcla de especias por todos sus lados.
2. Pon la olla multifuncional en modo dorar con un chorrito de aceite. Sella la bondiola hasta que quede bien dorada por fuera.
3. Agrega la cabeza de ajo entera, la cebolla cabezona y los tallos de cilantro. Cubre todo con agua y agrega sal.
4. Tapa, cambia al modo cocción de carne y deja que el ciclo termine.
5. Una vez finalizado, libera la presión, saca la bondiola y déjala reposar hasta que se enfríe lo suficiente para manipularla.
6. Corta la bondiola en láminas muy finas. Así debe quedar: jugosa, con color parejo.
7. Pon la cebolla morada en rodajas en agua con hielo durante unos minutos para que quede crujiente y pierda el amargor. Escurre y mezcla con el cilantro picado, sal y jugo de los dos limones.
8. En un tazón, mezcla la mayonesa con la salsa soya, la salsa picante y el cebollín. Integra bien hasta obtener una salsa cremosa con carácter.
9. Abre el pan baguette y unta la salsa cremosa en ambas caras.
10. Agrega una buena cantidad de bondiola en láminas, pon encima el queso provolone y lleva al horno o a la sartén el tiempo justo para que el queso funda.
11. Corona con la ensaladita de cebolla morada y limón, cierra con la tapa del pan, agrega más salsa si quieres y a disfrutar.

Para la mezcla de especias de la bondiola, combina partes iguales de ajo en polvo, cebolla en polvo, comino, pimentón ahumado, sal y pimienta negra. Esa base le da una profundidad de sabor increíble antes de entrar a la olla. Además, el truco del agua con hielo para la cebolla morada es clave: la vuelve suave, crujiente y sin ese picor agresivo que puede opacar todo lo demás.

TIP:

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