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INGREDIENTES:

Pizza con masa de pollo: crujiente, sabrosa y sin culpas

¿Antojo de pizza pero quieres cuidarte? Mis amigos, esta receta es la solución perfecta: una base de pollo moldeada, horneada hasta quedar súper crocante, con todos los sabores de una pizza clásica. No hay trampa, solo ingenio en la cocina.

Pollo

Una pechuga convertida en pizza: así es como el ingenio reemplaza la culpa.

PREPARACIÓN:

1. Corta la pechuga de pollo en cubos y llévala a la licuadora junto con la sal, el ajo en polvo, la paprika, la cebolla en polvo y la pizca de bicarbonato de sodio. Licúa hasta obtener una mezcla homogénea.
2. Sobre una bandeja para horno con tapete de silicona o papel para hornear, esparce la mezcla de pollo dándole forma circular, como si fuera la base de una pizza. Procura que quede de un grosor uniforme.
3. Lleva al horno precalentado a 200 °C durante 20 minutos, o hasta que la base esté bien cocida y empiece a dorarse.
4. Retira la base del horno y agrégale la salsa napolitana, el queso mozzarella rallado, el jamón de pavo y la piña.
5. Vuelve a meter al horno y hornea hasta que el queso esté completamente derretido y dorado.
6. Saca, deja reposar un par de minutos, corta en porciones y sirve de inmediato.

El bicarbonato de sodio es el secreto para que la masa de pollo quede bien crocante por fuera. ¡No te lo saltes! Y si no tienes tapete de silicona en casa, el papel para hornear funciona igual de bien.

TIP:

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