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INGREDIENTES:

Pasta con pollo gratinada: rellena, dorada y completamente irresistible

Mis amigos, esta receta es de esas que conquistan a toda la mesa desde el primer golpe de horno. Pasta rellena con pollo bien dorado, bañada en una salsa cremosa de vino blanco y gratinada con mozzarella y parmesano hasta que quede perfectamente dorada. Sencilla de preparar y con un resultado que parece de restaurante.

Pollo

Cuando el queso burbujea así en el horno, ya sé que ganamos.

PREPARACIÓN:

1. En un sartén a fuego medio-alto, dora el pollo en cubos con el ajo, la cebolla cabezona picada, la paprika, sal y la pasta de tomate. Cocina hasta que el pollo quede bien dorado y con mucho color.
2. Retira el pollo del sartén y ponlo en un tazón. Aplástalo hasta que se desmorone fácilmente, formando un pino suave y delicioso.
3. Incorpora el quesito al pino y mezcla bien hasta integrar.
4. En el mismo sartén donde doraste el pollo, agrega el vino blanco, una cucharada más de pasta de tomate, la crema de leche y sal al gusto. Deja cocinar a fuego medio hasta obtener una salsa cremosa y bien integrada.
5. Rellena cada pasta con el pino de pollo y acomódalas en una refractaria.
6. Vierte la salsa cremosa sobre las pastas rellenas.
7. Cubre generosamente con el queso mozzarella y el queso parmesano.
8. Lleva al horno a temperatura alta hasta gratinar, hasta que el queso esté dorado y burbujeante. ¡Así tiene que quedar!

La clave del sabor está en dorar muy bien el pollo antes de aplastarlo: ese color oscuro y caramelizado es lo que le da profundidad a todo el relleno. No te apures en ese paso.

TIP:

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